FORÁNEOS EN DEUDA.

Se especuló durante todo el año pasado acerca de la disminución de la cuota de extranjeros por cada equipo. Se hablaba, equivocadamente, de las ‘nuevas condiciones’ en que se movería el mercado de pases, considerando que los clubes deberían obligatoriamente bajar sus nóminas de no foráneos de 5 a 4. Era un hecho para muchos. Se gastó mucha tinta y minutos de emisión en base a dicho supuesto.

Las bases del torneo sin embargo, no estaban ni siquiera diseñadas (dentro de ese escrito queda especificada, entre muchas otras cosas, la regla que regula el tema) y faltaba por lo tanto que los acuerdos sancionaran el asunto. Se elucubraba en base a una postura parcial apenas, que alguien había filtrado y que se había constituido en una sentencia. Falsa por cierto.

Llegado el momento de establecer las normas, una mayoría de clubes – la “U” entre ellos – establecieron que la cuota de extranjeros no sufriría modificación alguna y que en cada equipo por lo tanto podrían seguir habiendo 5 de ellos inscritos como máximo, y estar simultáneamente en cancha todos. Nada cambiaba por lo tanto.

En este ‘juego de cupos’, a la “U”, se le produjeron 2 fenómenos hasta cierto punto fortuitos: la nacionalización de Gustavo Lorenzetti y las lesiones de Leandro Benegas y Jonathan Zacaría. Qué permitió esto? Que por las canchas de entrenamiento del CDA se vean cotidianamente a ellos 3, más los 5 que están formalmente inscritos: Matías Rodríguez, L. Fabián Monzón, Yeferson Soteldo, Armando Cooper y Rafael Vaz.

Las preguntas que uno puede legítimamente hacerse son ¿Han sido o son aporte?, ¿Se justifica, por lo visto hasta ahora, su presencia en el club?, ¿Dentro de esta lista, están las figuras del equipo en estas 5 fechas? A juicio de este columnista, no.

Gustavo Lorenzetti hace mucho rato que viene en constante caída en su nivel de rendimiento (nunca fue muy alto por lo demás) y el aporte que significa para la “U” que haya liberado un cupo por su nacionalización es insignificante a juicio personal.
Leandro Benegas, analizado como aporte en la cancha – léase ‘durante los partidos oficiales’ – no ha resultado jamás trascendente, más allá de que como persona y ‘para el grupo’ sea tan importante según dicen. Este análisis es específicamente futbolístico, que es para lo que el jugador está contratado.
Jonathan Zacaría, pese a que cuando ha estado físicamente apto ha mostrado buen nivel, ha tenido dos importantes lesiones que le restan la necesaria continuidad para calificarlo de un real aporte. Eso referido a los que no están actualmente participando o no inscritos.

Sobre los que están en nómina, un caso lamentable es el de Matías Rodríguez, a juicio personal equivalente a lo que pasa con Gustavo Lorenzetti: tiene un pasado que muchos recordamos gratamente como aporte al equipo, pero su presente es pésimo en comparación a lo anterior. Las críticas a Matías previo a su lesión apuntaban, todas, a lo que veíamos todos en relación al marcado descenso en su eficiencia para el equipo.
Lo de L. Fabián Monzón es mucho más notorio todavía: nunca en todo su paso por la “U” ha logrado convencer. No es pieza fundamental ni alternativa segura para la función para la cual llegó.
Los casos de Rafael Vaz, ya habilitado para jugar y presente ayer en la banca, y de Armando Cooper, sin citaciones todavía pese a que ya registra más de 1 mes en el plantel, son imposibles de evaluar por razones particulares: en el caso del brasileño porque justo cuando se decidió traerlo para resolver los problemas que la “U” mostraba en defensa, el DT decidió modificar el esquema y eso le ha dado buenos resultados. El alza notoria del nivel de Gonzalo Jara por otra parte, es algo que pocos esperábamos. Ya no parecen estar en esa línea de la cancha los problemas del equipo y por lo tanto le costará entrar y ganarse un puesto al ex Flamengo.

En relación al panameño, nada que se pueda decir porque nada se sabe. Ni de qué juega, ni de cómo juega, ni de cuánto juega. Y el DT fue preciso: no está con la velocidad, ni con la adaptación, ni conoce el sistema del equipo ni del fútbol chileno todavía, como para sacar de la formación a jugadores que llevan más de un año bajo su mando. O sea, las opciones para Cooper se ven absolutamente remotas.

Caso particular es el de Yeferson Soteldo. El más alto pecio del mercado de pases, aquel jugador por el que se invirtió más tiempo y dinero en su negociación, sobre el cual se forjaron las más altas expectativas y sobre el cual actualmente comienzan a caer las críticas de manera creciente partido tras partido. Más allá de que él personalmente no haya convertido goles, el fútbol en términos asociados es una deuda grande de Soteldo para con la “U”. Definitivamente, el venezolano por ahora no es el jugador con el que nos ilusionaron.

¿Quiénes aparecen como figuras del equipo por lo tanto? Ninguno de los antes mencionados. En Johnny Herrera, Gonzalo Jara (ahora), Jean Beausejour, Lorenzo Reyes, David Pizarro, Mauricio Pinilla y hasta en Nicolás Guerra se sustenta la, hasta aquí, buena campaña de la “U” en lo que va de campeonato. Ninguno utiliza cupo de extranjero

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Los venidos de otras latitudes por lo tanto, tienen un pesado camino por delante: justificar no sólo el estar llenando cupos y percibiendo altas rentas, sino que acreditar con rendimientos acordes que merecen formar parte de este club. Por ahora, todos muy en deuda.

#VamosAzules

Por Jaime Aguirre Dueñas, @jaimeagUirred, para www.100x100azules.cl y @Cienx100Azules

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